Vivir el presente: ¿Qué es lo importante?

Vivir el presente: ¿Qué es lo importante?

Era una bochornosa tarde de verano en la que entrar en una sala de cine totalmente vacía te hace sentir que estás introduciéndote en otra dimensión, es una de esas sensaciones que también tienes cuando te sumerges bajo la ducha en momentos en los que despojarte de pensamientos y del cansancio cotidiano te lleva a conectar con tu cuerpo. Precisamente de eso quiero hablaros, de la conexión entre el ser y el hacer.

Te levantas, desayunas, haces ejercicio físico, te vistes,…, y poco tiempo después estás en tu trabajo, desempeñando esas funciones que en su mayoría realizas de modo automático. A esto me refiero con el hacer, con mis palabras podrías estar pensando que “hacer” es mucho más y llevarías razón, aunque posiblemente no te habrás hecho la pregunta ¿qué he hecho hoy?.

Hace pocos días, en una sesión de coaching de equipos un participante comentaba que ha intentado destinar 5 minutos diarios a la relajación y respiración en las últimas semanas y que no ha sido posible, que no ha encontrado a lo largo del día esos 5 minutos. Ante tal afirmación le pregunté ¿podrías detallarme que hiciste ayer en cada minuto?, a lo que contestó “no”, irremediablemente quise averiguar: ¿entonces cómo sabes que no puedes destinar 5 minutos al día a tener una relajación y respiración consciente?.

Ponernos en modo “hacer” es orientar nuestra mente hacia un objetivo donde el pasado y el futuro están muy presentes, y nuestra mente está en continuo estado de valoración y calibración sobre si es bueno o malo para nuestro objetivo.

El protagonista de la película “Demolición” vive en un perfecto mundo del “hacer”: su trabajo, su relación de pareja, su actividad física,…, tiene una de esas vidas en las que la sociedad actual valoraría como ideal, en la que cuanto más haces más se incrementa tu patrimonio, cuanto más te mueves mejores clientes te designan, cuanta más vida social mejores negocios. Y ahora párate un momento, mira a tu alrededor, observa lo que tienes ante ti, contempla todo aquello que te acompaña, y piensa si estás tomando conciencia de tu “hacer”.

Posiblemente te estés preguntando: ¿y el presente?. Efectivamente como habrás concluido, el presente está en el “ser”. El ser es el estado en el que no existe probabilidad, solo flexibilidad y apertura mental en la que la realidad no tiene una forma concreta, es como conectar con la experiencia “en vivo y directo”.

Vivir en el “ser” es un ejercicio de intencionalidad, como dice Cristhopher Germer es “darse cuenta de la experiencia presente con apertura y aceptación”, ahora bien, ¿qué pasa cuando estar en el “ser” te conecta con sensaciones que son difíciles de aceptar? Ese es el momento en el que el presente no responde a tus respuestas, necesitas algo que va más allá, ese es el momento en el que el “hacer” cobra fuerza, y sólo en un estado de continuo desplazamiento entre pasado y futuro te encuentras cómodo.

Y aunque ahora tengas dudas sobre el “hacer” piensa que a veces “si quieres arreglar algo tienes que desmontarlo, analizar las piezas y ver qué es lo importante”, y eso quiere decir que necesitarás del “ser” para resolver tus dudas.

 

Goose Talent Institute.