¿Tienes las competencias que realmente valoran las empresas?

¿Tienes las competencias que realmente valoran las empresas?

“La inteligencia colectiva es una inteligencia repartida en todas partes, valorizada constantemente, coordinada en tiempo real y que conduce a una movilización efectiva de las competencias”

Pierre Lévy

Las organizaciones son sistemas sociales y dinámicos que conllevan un cambio constante necesario para sobrevivir. Todos y cada uno de los elementos que las componen necesitan de ese cambio evolutivo para que el desarrollo del negocio prospere.

Hacia 1965 Leavitt postuló que los cambios organizacionales podrían iniciarse por las estructuras, la tecnología o las personas, aunque por el axioma sistémico afectaría a los tres; diez años más tarde Friedlander y Brown consideraron que debían dirigirse enfocado a los procesos humanos ya que afectaba a la estructura y la intervención; y sucesivamente en el tiempo los teóricos del cambio en las organizaciones han desarrollado postulados en los que la intervención técnica del trabajador desempeñaba un papel clave.

Últimamente se han multiplicado el número de estudios que muestran un cambio en el enfoque de las competencias más valoradas de un profesional, y la tendencia en los procesos de selección de personal ha pasado de valorar las competencias técnicas a poner el foco en las competencias genéricas.

Las competencias técnicas son fáciles de identificar ante el perfil de un puesto de trabajo, si hablamos de una posición de Export Area Manager la competencia en estrategia comercial es clave: el profesional ha de planificar, programar y controlar las acciones comerciales orientadas al desarrollo del negocio. Y además que sea una persona comprometida, orientada a resultados, autónoma y con capacidad de trabajar en equipo.

Además, el profesional ha de contar con habilidad claramente comercial y capacidad de interlocución para el trato con los clientes. Aquí ya estamos hablando de competencias genéricas específicas que hacen “competente” al Export Area Manager.

El desarrollo de habilidades en competencias genéricas específicas no va adscrito al perfil del puesto, acompaña al profesional independientemente de la posición que ocupa en el organigrama. Disponer de habilidad en la escucha, asertividad, comunicación, motivación, etc…, es como contar con las “llaves maestras” para alcanzar la máxima destreza relacional en todos y cada una de los puestos que desempeñe a lo largo de su vida.

Son variadas las herramientas de las que disponemos para el desarrollo de competencias genéricas, tenemos el COACHING, que es una metodología que consiste en el desarrollo profesional o personal alcanzándolo desde las potencialidades del individuo; la PNL (Programación Neuro Lingüística) como modelo de desarrollo personal y profesional mediante la estrategia de la comunicación; el ENEAGRAMA, como método de autoconomiento y desarrollo personal y profesional que describe las distintas estrategias de la personalidad que adquirimos las personas para entender el mundo y cómo comportarnos en él.

Y quizá te estés preguntando ¿para qué te sirve conocer las distintas estrategias de la personalidad?

Imagina una reunión de trabajo en la que se está negociando el contrato de servicios para el siguiente año, y asisten a la reunión varias personas con visiones del mundo diferentes y por ello con comportamientos dispares ante un momento decisivo para ambas partes.

En el momento en el que adviertes que uno de los participantes de la reunión es una persona con su foco puesto en no cometer errores, que para él solo existe una forma de hacer las cosas y que a su vez tiene un alto sentido ético y moral, empatizarás con esta persona entendiendo lo importante que es para él la norma reflejada en el contrato, la justicia de las reglas aplicadas, la importancia de los detalles o la parte del acuerdo en la que se refleja la planificación a largo plazo. Muy probablemente estás ante un eneatipo 1, cuya característica principal es “hacer las cosas bien”, son grandes amantes de la perfección.

Si otro de los participantes es una persona para la que es muy importante el análisis y recopilación de los datos, las ideas innovadoras y entrar en profundidad en el servicio, tu podrás empatizar con él entendiendo su cierta “arrogancia intelectual”. La persona estará predispuesta a la negociación si percibe en ti que estás de acuerdo en esa parte del proyecto en la que te reclama autonomía de realización en su ámbito de acción. Quizá conozcas alguna persona con este tipo de conductas, seguramente estás ante un eneatipo cinco, cuyo lema es “el conocimiento es el poder”, apasionados de la información y el saber y muy celosos de su espacio personal.

Ante una persona que busca anticiparse a los problemas del servicio y tendrá en cuenta un sin fin de potenciales dificultades, empatizar con él significa entender las amenazas internas y externas que detecta con el único fin de trabajar para asegurar que los demás se sientan cómodos y seguros no dejando escapar que la posición y las funciones de cada una de las partes estén claramente detalladas y estructuradas. ¿De qué eneatipo podríamos estar hablando?, del seis, el gran buscador de las situaciones seguras, y siendo la lealtad y la confianza sus valores principales.

Pero ¿cuántas veces has formado parte de una negociación en la que, de forma imprevisible, ha cambiado el ritmo de la conversación, que lo que parecía ir directo a la firma del contrato se ha convertido en un listado interminable de inconvenientes? ¿qué ha podido pasar?, incluso te preguntas ¿qué he dicho?. Quizá alguno de los implicados haya experimentado una sensación de necesidad de retroceso en la negociación, o un sentimiento de falta de empatía que ha disparado mecanismos de defensa que invierten sustancialmente el proceso.

El Eneagrama nos permite entendernos y entender, nos permite relacionarnos y armonizar nuestros vínculos interpersonales, ya que el comprender las distintas estrategias de personalidad y su forma de reaccionar nos facilitará anticiparnos a las reacciones emotivas y de comportamiento de esas personas. Tener en cuenta las características principales de cada tipología, y con ello comprender las creencias, los valores y los criterios comunes más valorados para la persona favorece la comunicación como instrumentos de gran valor para el desarrollo de las competencias clave en el nuevo entorno organizacional.

No hay duda, ser un profesional con habilidad en competencias generales te posicionará en sincronía con tus interlocutores a través de la empatía.

Goose Talent Institute