Ser merecedor de confianza

Ser merecedor de confianza

¿Te has preguntado alguna vez sobre que nos lleva a confiar en una persona?  ¿confiamos en una persona o la persona se gana nuestra confianza?

Hace tiempo que pensé en esto por primera vez: ¿cuánto hay de nosotros que produce en las personas que seamos merecedores o no de su confianza,  y cuánto hay de ellos mismos

Después de darle muchas vueltas podemos afirmar en términos globales que se aplicaría la regla del “fifty-fifty”, es decir, podemos cumplir una serie de requisitos propios de ser una persona confiable  y aún así no serlo para determinadas personas, incluso podríamos gustarle pero no lo suficiente para que confíen en nosotros.

Las causas de la desconfianza pueden ser una o muchas:   los éxitos y los fracasos de la otra persona, los conocimientos y la ignorancia, su forma de comunicarse y sus silencios, su generosidad y su tacañería,  su aspecto físico, … o  la propia experiencia de quien no confia , lo vivido por el otro que le ha provocado adoptar una actitud desconfianza y situarse en una posición de “tu primero”.

Igualmente nos encontramos a personas que su experiencia vital les ha proporcionado situaciones y vivencias que les llevan a no desconfiar de nadie, ¿significa que nunca han sido protagonistas de una decepción, de un fracaso, de una mala experiencia? no,  significa que no les ha repercutido en su manera de confiar en los demás.

¿Qué tiene una persona en la que confiar? que actúa honestamente, que cumple sus compromisos, que tratar con cortesía a los demás, que comparte sus conocimientos y su experiencia y escucha los de los demás, que aprende de sus fallos y de los demás, … lo que solemos definir como una “persona auténtica”.

La confianza hemos de ganárnosla y no por ello tenemos garantizado que nos vean como personas confiables,  utilizaremos la herramienta que podemos denominar “el beneficio de la duda” para relacionarnos con los demás:  “la gente es confiable y de forma circunstancial puede tener una conducta que no lo sea, lo cual no le resta confianza”.

Y tu,  ¿cuál es tu herramienta para confiar en las personas?

GTI