LUCHANDO CONTRA EL VIENTO

LUCHANDO CONTRA EL VIENTO

“Ayer, cuando estaba a punto de iniciar su vuelo de regreso a mi guante, un fuerte viento se interpuso entre nosotras.

Ella tenía hambre, quería regresar, pero el viento se lo impedía. Vi como Sat planeaba: su atención no se apartaba del guante. Pero el viento la llevó en dirección opuesta y, para mi sorpresa, ella no luchó contra él. Se dejó ir con el viento: nunca perdió de vista su objetivo, y comprobé que no se aferraba a una única forma de alcanzarlo, de llegar allí. Ella fluía.

Se elevó la majestuosidad en la corriente y viajó con la brisa siempre cambiante. Esperaba tranquilamente a que cambiara y cuando lo hizo, volvió a mí y reclamó su premio”

Isha, Vivir para volar

Ocurre con frecuencia que el viento te lleva en dirección opuesta, lo que no ocurre con tanta frecuencia es la resistencia la lucha contra el viento, ¿ Y qué consigues cuando luchas contra el viento?, inicialmente desgastarte, después fatigarte y puedes llegar a agotarte. Aquí es donde aparece el riesgo.

El riesgo de desviar tu mirada hacía nuevos horizontes, de desviar tu mirada hacía nuevos objetivos, el riesgo de alejarte de tu “guante”.

Las personas disponemos de la capacidad para superar la adversidad, para ello necesitamos dejar de vernos como víctimas y adaptarnos a las circunstancias cambiantes del entorno.


CURSO DE ENEAGRAMA PARA EL PROFESIONAL

enaprof

informate aqui

Goose Talent Institute