La Proyección en el Eneatipo 6

La Proyección en el Eneatipo 6

“Nada es verdad, nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”

Ortega y Gasset

Cuando estamos en plenitud no experimentamos ansiedad ya que los peligros externos en nuestras relaciones los vivimos como ajenos a nosotros. Sin embargo, cuando manejar nuestra ansiedad se convierte en una necesidad el ego utiliza los mecanismos de defensa para rebajar tensión y protegerse, e incluso llegando a sentir que es el modo único de resolver determinados problemas y minimizar acontecimientos vividos como injusticias.

Son mecanismos de defensa la proyección, la sublimación, la racionalización, etc…, y cualquiera de ellos tiene la función de regular esa carga excesiva de energía que desprende el ego buscando el equilibrio y evitando las perturbaciones que pueden ocasionar la impaciencia emocional.

El psicoanálisis habla de la “proyección” como los impulsos propios que no se perciben interiormente como tales sino como provenientes de fuera,  o que se ven en el otro como sus impulsos.  Es como percibir y sentir en el exterior en base a los contenidos del mundo interior.  Estamos ante la maniobra por la cual una persona localiza en el otro cualidades, sentimientos y deseos que no reconoce o rechaza en sí mismo.

La Proyección es el mecanismo de defensa preferente que se atribuye en el Eneagrama al patrón SEIS. Es la base del carácter paranoico de las supersticiones y aparece en el síntoma fóbico y en las obsesiones.

Estamos ante un mecanismo de defensa narcisista mediante el cual la persona “arroja” sobre los demás las emociones y los rasgos de carácter que desearía expulsar de sí mismo por considerarlos inaceptables.  El objetivo principal de este mecanismo es quedarse con lo aceptado y expulsar lo desagradable, molesto y doloroso.

¿Quién de nosotros no quisiera hacer desaparecer sus defectos, sus carencias y sus deficiencias?, y ¿A quién de nosotros no le gustaría sentir que esas deficiencias, fracasos y carencias también los tienen los demás?.

Nos encontramos ante una tendencia proyectiva que se desarrolla de un modo importante en las personalidades sensibles y con capacidad para percibir el inconsciente de los demás e incluso “interpretarlo” hasta llegar a olvidar su propio inconsciente.  La frase  “no soy yo el que te odia, eres tú el que me odia a mi”  es una forma de liberación eficaz del miedo y del sentimiento de culpabilidad. Es propio de las personalidades que piensan “mal” y creen que los demás piensan del mismo modo; de igual forma que aquellos que se comportan de un modo inadecuado, y creen que los demás hacen lo mismo.

Debes saber que si eres de esas personas que acostumbras a llevarte “un recuerdo” de cada hotel en el que te hospedas, si alguna vez trabajas en uno serás el más desconfiado de los empleados.

No podemos olvidar que el eneatipo seis vive esforzándose por sentirse seguro, evitará riesgos innecesarios a toda costa, y optará por un mecanismo de defensa que “expulse” de sí mismo esos signos que le amenazan para disminuir su reacción ante las críticas.  En su estrategia de comportamiento los seis se refuerzan encontrando, e incluso inventando,  pruebas racionales de que el otro tiene impulsos agresivos hacía él, y que por otra parte nadie está libre de tenerlos.    Seas un seis o no, si te afectan o te molestan demasiado las respuestas emocionales de los demás, puede ser una señal de que ese rasgo, cualidad o actitud esté en ti.

Otra de las características del eneatipo seis es la vigilancia, su atención está plenamente centrada y cuando están en estado de alerta buscan pistas en el exterior que expliquen su ansiedad interna. El permanente estado de observación favorece el uso del mecanismo de defensa de la proyección, ya que su estado de plena atención le permite detectar con mayor facilidad rasgos del carácter de las personas, así como las las frustraciones, los problemas que les preocupan, y sus esperanzas.  La proyección en los seis es una herramienta innata que les convierte en personas muy instintivas, y bien utilizada, también puede ser muy útil en creatividad e innovaciones tanto artísticas como científicas.

¿En qué favorece al eneatipo seis conocer sus proyecciones?

Para reducir sus miedos al observar su tremendismo y detectar su tendencia a hacer de un pequeño problema un mundo, viendo como a partir de un ligero pensamiento y con un pronóstico de resultado poco probable que suceda, en pocos segundos empiezan a atar hilos, a buscar confirmaciones y hacen reflexiones que les llevan a predecir un resultado directo a la calamidad.

Para abandonar las viejas costumbres y permitirse una revisión de creencias con valentía observando su testarudez y tendencia a querer salirse con la suya a toda costa. La preferencia por crear un mundo y encerrarse en él viviendo enfrascado en un diálogo interior que le protege de las amenazas de la realidad exterior es parte de la estrategia del seis para sentirse seguro.  El pensamiento que perdura en este eneatipo es “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” lo que muestra una fuerte resistencia al cambio.

La tercera proyección de área de mejora para el Seis es la suspicacia, esa continua duda de la buena voluntad de los demás.  Estamos ante uno de los rasgos clave de la personalidad del ser humano: la confianza, que en su extremo positivo hablamos de ingenuidad y en su extremo negativo hablaríamos de suspicacia o desconfianza, Hablar de suspicacia es hablar de “desconfianza infundada”.

Aunque la suspicacia tiene su origen en factores biológicos, los niños son ingenuos y los ancianos tienden a la desconfianza, el entorno es el máximo responsable de la desconfianza:  la educación, las experiencias vividas y aprendidas marcarán nuestro nivel de suspicacia.  Detrás de este mecanismo de defensa se esconde un ego temeroso y frágil que intenta hacerse valer ante todo lo que percibe como un ataque a su integridad.  El área de mejora para el seis sería convertir la suspicacia en perspicacia y potenciar esa habilidad de darse cuenta de aspectos que pasan inadvertidos para otros y que pueden ser de gran valor por ejemplo ante las decisiones empresariales arriesgadas, para ello debiera convertirse en el observador externo de sus propios miedos; desarrollar un conocimiento de las causas de sus sospechas; poner a prueba sus ideas en cuanto a las evidencias y las pruebas de realidad, y fundamentalmente aceptar que es el responsable único de cómo interpreta lo que sucede.

Conocer nuestras proyecciones y hacernos cargo de ellas es una forma de mejorar nuestras relaciones y de desarrollar la objetividad de nuestro comportamiento ante momentos de intensidad emocional.

 


 

Creatividad certificacion 2 (2)

 

 

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