EL PODER DEL PENSAMIENTO CIRCULAR

EL PODER DEL PENSAMIENTO CIRCULAR

Los pensamientos circulares son historias no resueltas que llevan al individuo a querer resolver el problema con cero grado de incertidumbre. Estar atrapado en pensamientos circulares significa eliminar la operativa de valorar, analizar, reflexionar y buscar las opciones de resolución del problema.

Resulta fácil describir el pensamiento circular de una persona con miedo a la enfermedad, sería algo así:

Pensamiento 1

“No sé que me pasa, me encuentro mal ¿estaré enfermo?”

Pensamiento 2

“Siento como si me fuera a pasar algo”

Pensamiento 3

“Tengo palpitaciones y dolor en el pecho”

Pensamiento 4

“Me estoy sintiendo muy mal, voy a tener que ir a urgencias”

Poco a poco se agudizan los síntomas y aparecen las reacciones orgánicas:  sudores, mareos, dolor agudo, sensación de angustia, … en pocos minutos aparecen las reacciones orgánicas….y seguidamente los comportamientos reactivos de búsqueda de atención.

¿Qué nos pasa a los seres humanos para manejar con facilidad el pensamiento circular en lugar del pensamiento reflexivo?

Sabemos que las emociones se manifiestan de forma diferente y con distintas intensidades en cada persona, y podemos afirmar que también se manifiestan de distinta forma en base a los aspectos individuales, en base a las expectativas o patrones específicos con respecto a los demás.

Con respecto a nosotros mismos los pensamientos circulares están directamente asociados a la autoestima o confianza en uno mismo, y con respeto a los demás se asocian a lo que esperamos de los demás con respecto a nosotros.

Tenemos gran facilidad para trabajar los pensamientos circulares para dañar la  confianza y seguridad en uno mismo,  e incluso más facilidad para exagerar respuestas y reacciones no esperadas de los demás que no se ajustan a nuestros patrones mentales. Es decir, que estamos tan predispuestos a ser víctimas de nuestro espacio individual, como a ser víctimas en nuestro medio relacional.

Las causas pueden ser muchas y variadas, yo me voy a atrever a destacar una, y es la tendencia a estar en continuo estado de comparación. El continuo estado de búsqueda de la perfección lleva a la persona a tener una sensación permanente de inferioridad ante la posición profesional, la posición social, el  amor verdadero…

Aplicar el factor tiempo a la comparación es trasladarnos a un tiempo pasado o a un tiempo futuro, quizá hoy sea el mejor momento para trabajar el presente y eliminar los pensamientos circulares que nos llevan a estados de ansiedad no deseados.

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