EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA INSTINTIVA

EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA INSTINTIVA

Nos rodean multitud de pruebas de que la mente humana y animal tiene potenciales que van más allá de la lógica convencional.

 

En los animales podemos observar una y otra vez que sus instintos manejan dimensiones diferentes como, por ejemplo, la anticipación con su conducta nerviosa de un desastre natural como un tsunami o un terremoto, o la simple conexión de las mascotas al sentir nuestra tristeza o alegría interna y reflejarla en sus conductas instintivas.

 

Observamos estos efectos de nuestras mascotas como los adornos de nuestra casa, de tanto verlos no los vemos, pensar, por ejemplo, en alguien, y a los pocos minutos oír sonar el móvil y que sea esa persona, sentir que la energía nos sube o nos baja sin ninguna explicación racional al estar con uno u otro amigo/a sin apenas cruzar palabra, estar con alguien con quien te une una relación estrecha y sacar al unísono un tema que ambos teníais en la cabeza.

Explicar estas realidades, a priori inexplicables, y atribuirlas a la casualidad es, hasta ahora, el recurso de una raza humana que se pone muy nerviosa si pierde la sensación de control. La tierra ha sido plana mucho más tiempo que redonda…no lo olvidemos, incluso para algunos es posible que siga siendo plana.

De la misma manera que las grandes teorías de la humanidad llegaron después de millones de años de vivir en el confort del desconocimiento, estamos convencidos de que esta dimensión instintiva será uno de los grandes saltos en el desarrollo del ser humano en el futuro.

Es demasiado evidente que las grandes industrias mundiales nos van dando con cuentagotas los avances. Se rumorea que Apple va diez años por delante en su tecnología … ¿Qué sería de esta multinacional, desde el punto de vista comercial, si todos los años no introdujera pequeños avances a su tecnología y de repente la pusiera en el mercado de golpe? ¿Que vendería al año siguiente?

¿Qué sería de las grandes multinacionales de los medicamentos si mostraran al mundo sus verdaderos avances con enfermedades como el cáncer sobre el que se asienta la estructura del negocio sanitario mundial?

Retornando al tema que nos ocupa y aunque pudiera parecer una contradicción, el desarrollo espiritual y emocional del ser humano es un peligro para el desarrollo de las sociedades tal y como están estructuradas…os proponemos responder a estas preguntas:

 

  • ¿Interesaría a la sociedad que los niños y jóvenes estudiaran el sentido de la felicidad, de la vida y de la muerte?

 

  • ¿Sería rentable que nuestros jóvenes tuvieran una asignatura sobre el consumismo y sus consecuencias?

 

  • La gimnasia física es una asignatura ¿y la emocional? ¿Interesan a esta sociedad seres humanos evolucionamos y conectados consigo mismos?

 

Qué importancia tiene que la depresión sea la segunda enfermedad mundial y las previsiones de la Organización Mundial de la Salud la coloquen a la cabeza en el año 2020. Este dato no es trascendente para el gran circuito de negocio mundial, al revés, lo potencia por muchos motivos obvios.

Una sociedad de personas evolucionadas pondría en jaque las estrategias borreguiles de los grandes grupos de comunicación mundiales…y quién sabe si no les falta razón, parece que las personas emocionalmente equilibradas son mucho menos manejables, y por ende menos productivas desde el concepto que este término tiene en nuestras “exigentes sociedades de escaparate”.

Joe Dispenza carismático científico se plantea esta cuestión;

” ¿Por qué nos cuesta tanto vivir en momentos creativos? Si nos centramos en un penoso pasado o en un temido futuro, significa que estamos viviendo la mayor parte del tiempo estresados, en un estado de supervivencia. Tanto si estamos obsesionados con la salud, la hipoteca…la mayoría de nosotros estamos acostumbrados a vivir en el estado adictivo de la mente llamado de supervivencia.”

Desde nuestro punto de vista, desde niños, en la sociedad en la que vivimos, nos potencian este estado de supervivencia constante que bebe del miedo, limita y bloquea el desarrollo de nuestra capacidad natural para el desarrollo de la inteligencia intuitiva basada en la búsqueda de una vida plena y consecuente.

 

En Goose nos gusta contar historias, cada cual que saque sus propias conclusiones…

Un banquero americano estaba en el muelle de un pueblo caribeño, cuando llegó un botecito con un solo pescador. Dentro de la barca traía varios atunes de buen tamaño. El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos. El pescador respondió que sólo un rato. El americano le preguntó que por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado. El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia. El americano le preguntó qué hacía con el resto de su tiempo. El pescador dijo:

“Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora, caigo todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida agradable y ocupada.”

El americano replicó: “Soy graduado en Harvard y podría ayudarte.”

“Deberías gastar más tiempo en la pesca y, con los ingresos, comprar un bote más grande y, con los ingresos del bote más grande, podrías comprar varios botes; eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador y, con el tiempo, abrir tu propia procesadora. Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a la capital, donde manejarías tu empresa en expansión”.

El pescador le preguntó: “¿Pero cuánto tiempo tardaría todo eso?”

A lo cual respondió el americano: “Entre 15 y 20 años”

“¿Y luego qué?”, preguntó el pescador.

El americano sonrió y dijo que esa era la mejor parte. “Cuando llegue la hora deberías vender las acciones de tu empresa al público. ¡¡¡Te volverás rico, …tendrás millones!!!”

“¿Millones…, y luego qué?”.

“Luego te puedes retirar. Te mudas a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, caer todas las noches al pueblo donde tomas vino y tocar guitarra con tus amigos”.

Y el pescador respondió:

“¿Y acaso no es eso lo que ya tengo?”.

Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos. La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirnos mal por aquello que no tenemos.

 

La mascota de Goose, el ganso, vuela feliz, aletea sus alas hacia el infinito…su inteligencia intuitiva ha conectado con el escribidor y el lector, en realidad son una unidad de energía.

¿Te animas a ser un ganso?

Feliz Navidad.