DETRÁS DEL PERSONAJE (UNO)

DETRÁS DEL PERSONAJE (UNO)

Una de las actividades más saludables que hay intelectualmente es buscar “la vuelta” y bucear en la vida de grandes personajes de la historia que son presentados como iconos de lo binario; blanco o negro, todo o nada, creyente o ateo, feliz o infeliz, etc…

Es común a la condición humana que la vida de cualquiera, incluso de los genios, navegue en territorios de dudas, incertidumbres, cambios de itinerarios en las creencias y rotondas de vivencias recurrentes que una y otra vez nos conducen a asumir la levedad.

Sin embargo en el formato de presentación, en nuestra sociedad y cultura, se nos “vende” una y otra vez, una linealidad artificial utilizando una jerarquía invisible del Sí y del No, lo verdadero o lo falso… que ataca la línea de flotación de nuestros procesos de aprendizaje y nos birla, nos hurta, o al menos nos obliga a esconder, un derecho inherente a la naturaleza humana; el derecho a vivir en nuestros procesos de aprendizaje sin tener que llevar el peso de una fortaleza artificial, esa que tiene que ver con las certezas y las verdades absolutas de “los otros” y de las que se alimenta un sistema social que penaliza los procesos de crecimiento, las ideas y creencias personales.

En GTI reivindicamos el derecho a los propios procesos, a convivir con las dudas, a disfrutar de ellas en la búsqueda apasionante de la perla de la certeza, nuestra certeza, a sentir las fortalezas desde las vulnerabilidades internas y no las debilidades de las falsas y pesadas fortalezas externas. A esta sección del Blog la llamaremos “DETRÁS DEL PERSONAJE”, empezamos con…

Jean Paul Sartre nació el 21 de Junio de 1905 y murió el 15 de Abril de 1980, francés, autor entre otros de “La Náusea” y “A puerta cerrada”, su estilo literario era muy peculiar, dogmático, analítico y dialéctico.

En nuestra cultura se nos presenta en un formato del “perfecto ateo” y de una filosofía cimentada en “la desesperación” como elemento central. Quizás no sea fácil en este contexto que “los otros” (esos del blanco o negro) nos cuenten esta reflexión que hizo, eso sí, en la fase final de su vida:

“No creo ser producto del azar, una mota de polvo en el universo, sino una persona que fue esperada, preparada, prefigurada; en resumen a quien solo un Creador pudo colocar aquí. Y la mano creadora remite directamente a Dios…”

También en el final de su vida y cuando se sentía realmente desesperado le dio otro banderillazo al elemento teórico central de su filosofía:

“Yo me refería a la desesperación pero eso no tiene sentido. Hablaba de ella porque me habían hablado de ella…nunca me he sentido desesperado ni me ha parecido que esa cualidad pudiera ser mía.”

Aclaramos que desde GTI no postulamos ninguna creencia religiosa, ni filosofía alguna, solo reivindicamos el derecho de cada persona a vivir sus propios procesos, disfrutando de sus dudas, cambios de visión y replanteamientos motivados por sus propias experiencias vivenciales en el trayecto de cada vida.

Sí es nuestro objetivo desenmascarar el empaquetado de las verdades absolutas que “los otros” pretenden cargar, desde la exigencia de la parametrización artificial, sobre nuestros hombros.

¿Te concedes la fortaleza del derecho a dudar y a disfrutar del camino, de tu camino, sin la pesada carga del empaquetado de certezas?

GTI