DETRÁS DEL PERSONAJE (DOS)

DETRÁS DEL PERSONAJE (DOS)

Ernest Hemingway nacido en Estados Unidos en 1899 fue uno de los escritores más reconocidos del Siglo XX. Su obra literaria además de prolífica, se convirtió en fuente de inspiración de grandes películas: “Adiós a las armas” “Por quién doblan las campanas”, “El viejo y el mar”…su estilo era lacónico y realista.

Sobrevivió a cinco guerras, cuatro accidentes de tráfico y dos aéreos. A estas vivencias probadas parece que se añadieron otras revestidas de exageraciones y que le hicieron ganarse una cierta fama de “fantasioso”. Le gustaba alardear de su masculinidad y valentía dejándose llevar por una hiperactividad aventurera según sus amigos “compulsiva”: safaris por África, admiración por el riesgo de las corridas de toros en España, informador de guerras (entre ellas la guerra civil española)…

Detrás de esta apasionante vida, Ernest, tuvo un compañero de viaje que le trajo no pocos quebraderos de cabeza; la depresión, a la postre, factor clave en el final trágico de su vida y causa de que su dedo apretara el gatillo de una escopeta que tantas veces le había servido para la caza mayor en los parajes africanos.

En los últimos años de su existencia su carácter fue capitulando con grandes altibajos y de manera abrumadora a esta terrible enfermedad.

Su indiscutible talento literario también se vio afectado, su fama, su nombre y prestigio fueron en declive hasta caer en picado. La relación con el mundo cambió, se volvió introvertido y taciturno, quizás afectado por los duros tratamientos y electroshocks que recibía contra la depresión. Cambió la relación con el mundo, es mencionable la repentina fobia de la que hizo gala con uno de sus mejores amigos, Scott Fitzgerald, de ser casi inseparables a convertir su amistad en objeto de controversia constante.

Ernest no perdía ocasión de mofarse públicamente de su ex amigo, intentando una y otra vez, de manera pública y notoria, ridiculizar el talento y la sensibilidad de su obras…que en sentido contrario y de manera paradójica, cada vez tenían más éxito en una carrera en claro ascenso de popularidad.

Un dato relevante en la relación de amistad entre ambos es el contraste de sus personalidades. Mientras que Ernest Hemingway destacaba por su masculinidad, fortaleza de carácter y agresividad, Fitzgerald era una persona temerosa, frágil y según las crónicas, con cierto deje afeminado… dos seres ¿diferentes? que pasaron de ser amigos inseparables a enemigos irreconciliables.

En esta sección de “Detrás del personaje” en GTI, como si de un juego se tratara, nos dejamos llevar en la búsqueda de esa “perla” que pueda dar alguna explicación en la relación entre la persona y el personaje, si nos ejercitamos en entender y observar esa frontera en los ilustres estamos, a su vez, ejercitando nuestra propia capacidad de auto conocimiento y sobre todo, la aceptación de la complejidad inherente a los seres humanos.

Ernest Hemingway icono y paradigma de la virilidad extrema en su edad adulta, de niño fue un juguete en manos de una madre que, rayando lo patológico, nunca se sobrepuso a que, en vez de un niña viniera al mundo un niño…le apodó Ernestine, le vestía con ropa afeminada y le apuntó a clases de ballet hasta bien entrada la adolescencia. Fue en esta época cuando el joven Ernest Hemingway construyó su nueva personalidad rebelándose contra la voluntad de su madre y congregando en sí mismo de manera extrema todas las virtudes masculinas de la época en que vivió.

Nos preguntamos…

¿En aquella primera etapa de su vida pudo gestarse la enfermedad depresiva que le acompañó toda su vida?

¿Es casualidad que eligiera como mejor amigo a una persona repleta de “cualidades femeninas” al que después rechazó y atacó con crueldad?

¿Quién fue realmente Ernest Hemingway?

¿Y nosotros…?

En GTI estamos convencidos de dónde se encuentran las respuestas… en TI MISMO.